|
Por Marcelo Alejandro Pedroza
Recorre la tierra con su música. Está sólo en su habitación y decide escribirles a los líderes del mundo. Piensa en sus nietos y en sus bisnietos, en las próximas generaciones. Se siente cómodo en un cálido lugar de un hermoso país. Comienza a escribir…
He vivido momentos de gloria. He vivido momentos de profunda tristeza. Todos ellos han formado mi espíritu. Sé que ustedes también habrán vivido la alegría y el dolor. Si supiéramos cómo andar en el camino sin sobresaltos la vida no sería tan maravillosa. Creo que cada uno de nosotros descubre la vida con las decisiones que elije. |
|
Leer más...
|
|
Por Héctor Farina Ojeda (*)
Aunque el frío corone de nieve una gran parte de su territorio durante largos meses, la calidez humana de Finlandia sobresale por sus logros en materia educativa, económica y social. En un clima adverso que hace muy dificultosa la producción agrícola, los finlandeses se han acostumbrado a explotar en forma sustentable la riqueza que poseen. Desde sus recursos forestales hasta la materia prima más valiosa que poseen -su gente-, han logrado un desarrollo extraordinario en materia de telecomunicaciones, electrónica e ingeniería de vanguardia. Y los fundamentos del desarrollo de este país nórdico que forma parte de la Unión Europea apuntan a dos figuras centrales: el maestro y el estudiante.
Podría parecer utópico, pero los resultados nos hablan de una realidad clara. Lejos de preocuparse por los cotos de poder o los escándalos políticos, los finlandeses han orientado sus esfuerzos hacia los cimientos de la sociedad: la gente. Y lo han hecho a partir de priorizar la educación, la ciencia y la tecnología como los elementos que marcarán una diferencia fundamental en la capacidad de las personas. De ahí que las dos figuras centrales sean el maestro y el estudiante, es decir el que guía y que el aprende a construir en la medida en que va avanzando. |
|
Leer más...
|
|
|
|
<< Inicio < Anterior 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Siguiente > Fin >>
|
|
Página 1 de 52 |